R. O. del Uruguay-Departamento de Rocha  

Trairão, Hoplias lacerdae

 

          Aurelio:

Pez actinopterigio, caraciforme, caracídeo, eritríneo (Hoplias lacerdae), de coloración general casi negra, costados con franjas transversales oscuras, abdomen blancuzco y aletas con puntos oscuros.

            Al contrario de lo que pueda parecer, el Trairão no debe ser considerado una Tararira grande. Pertenecen a una misma familia y género pero son especies diferentes, por lo que la Hoplias lacerdae, a lo sumo puede ser considerada una prima de la Hoplias malabaricus.

Ya escribí aquí que a pesar de que muchos pescadores consideran a otros peces más deportivos que éstos, yo particularmente considero a la Tararira y al Trairão como algunos de los mejores adversarios que existen.

Predadores por excelencia, atacan muy bien carnadas naturales y artificiales tanto sean de bait casting como moscas, proporcionando siempre buena pelea a aquellos que las buscan y que tienen la felicidad de hacerlas prisioneras del otro lado de la línea.

Yo no abandono ninguna oportunidad de encontrarlas, dejando de lado incluso la pesca de Tucunarés y Matrinchãs para ir a su encuentro, como recientemente en un viaje al Río Comandante Fontoura, invitado por el amigo Luiz Fernando.

 

El lugar

 

El Rancho Liberdade está situado en las tierras de la Fazenda Raza, en el Estado de Matto Grosso, en las proximidades del municipio de Canabrava, a la margen del tercio inicial del Río Comandante Fontoura, afluente del Río Xingu, en el cual desagua después de recorrer más de 300 Km.

Llegamos al rancho después de un vuelo de carrera San Pablo-Goiania y de ahí volando hasta el lugar en un Seneca de Aerotec. Menos de dos horas después ya estábamos pescando.

 

La pesquería

 

Como habíamos combinado, la pesca sería variada en peces y equipos. Mientras yo decidía pescar principalmente con mosca (flyfishing), Luiz Fernando y Rui (quien llegaría de Rondonópolis piloteando su Cesna 206) pescarían en bait casting. Esto no impediría una pasada por las carnadas naturales cuando fuese el caso.

 

        

           Después de darme la satisfacción de pescar Tucunarés tanto con mosca como en bait casting (usando señuelos variados), me propuse pescar los Trairões y salí a buscarlos.

 

Justo al lado del rancho tuve la alegría de capturar el primero, que sucumbió a una Clouser Minnow compañera de tantas jornadas.

Al día siguiente, después de perder dos capturas, una de ellas por haberse reventado mi tippet de 0,40 mm y la otra por haber soltado el señuelo “Watrland” by Jim Murata, de Luiz Fernando después de perforarlo, causándome rabia por la pérdida y risas a su dueño por la cara que puse, resolví seguir el consejo de nuestro piloto Risonildo quien pregonaba que si quería pescar realmente una de las grandes, debería intentarlo de noche y con carnadas naturales. Decidí que haría eso y enseguida estaba en la boca de una pequeña bahía esperando que oscureciera en compañía de mis amigos Rui y Luiz Henrique quien debutaba en la pesca de Tarariras y Trairões.

Corroborando la información del piloto, mi caña dio la indicación de que alguna cosa movía mi línea, enseguida vino la mordida y tuve del otro lado un torpedo que forcejeaba y saltaba en la oscuridad, llevando línea del reel mientras el foco de la linterna lo buscaba sin éxito.

 

 

Después de algunos momentos siguiendo la línea pudimos percibir el lugar de los saltos y de vez en cuando una figura. Sin poder definirla todavía, yo rogaba para que no fuese una Cachorra (Hydrolicus scomberoides), lo que me dejaría particularmente frustrado. Aleluya, en uno de sus saltos, ahora bien cerca del bote, pudimos constatar que era un Trairão y a pesar de que era pequeño para la región causó gran agitación en la embarcación. Lo que es mejor todavía, con sus 9 Kg. era el más grande que yo había pescado... y eso alegra el corazón de cualquiera.

Después de eso, la pesca de un Cachara y un Trairão menor no me conmovieron mucho.

Me sentía como un atleta que al llegar a su marca dice: “paso o tengo mejor”.

La noche fue complementada por Luiz Henrique que en su primera pesquería consiguió un ejemplar de 6 Kg.

Con el alma aliviada volví a la pesca de los Tucunarés, pero al encontrar un lugar propicio para la presencia de Trairões, me esmeraba en el tiro mientras pensaba: ¡agárralo sinvergüenza!

 

 

cravo@toppesca.com.br

Texto y fotografías: A.C.Cravo                              E-Mail: acarloscravo@uol.com.br


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