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R. O. del Uruguay-Departamento de Rocha |
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CARTA DEL DR. ARTIGALAS |
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Rocha 05/12/03Estimados amigos: Como quedamos en conversación pasada me estoy refiriendo a un tema que como a ustedes me apasiona, y es la pesca deportiva, más aún si la reseñamos a nuestro querido departamento, en el cual nos fuimos forjando y formando en esto que con el tiempo entendemos más como el arte de una pasión. En él, el artista va compitiendo más contra sí mismo que contra la naturaleza, que en definitiva es la proveedora de la razón de esta pasión. Aclarado esto, creo que al comienzo debemos referirnos precisamente al comienzo y ello naturalmente se refiere a los recursos ictícolas de que disponemos. Como sé muy bien que les consta, algunos hemos intentado desde diferentes lugares defender estos recursos de la depredación que significa la pesca indiscriminada comercial sin responsabilidad. Lo antedicho es un “slogan” claramente conocido y repetido en todos los programas y publicaciones referidas a este tema, pero a los que les corresponde actuar al respecto debemos dividirlos en dos opciones:
1) La clásica, la sencilla, la usada hasta el cansancio por algún organismo que en el tiempo llamamos “Prohibides” ya que prohibir fue su gran mecanismo de acción. Estos organismos lograron que la protección ecológica de nuestro departamento costara algunos millones de dólares y que nuestros hijos conozcan nuestras bellezas naturales a través de folletería. 2) La difícil, la que implica trabajo y dedicación, la de verdaderamente cuidar permitiendo ver y tocar, la que permite enseñar cuidando, la de “REGLAMENTAR” y esto con mayúscula ya que es claramente lo más difícil de hacer y mucho mas difícil de mantener en el tiempo.
Ya a esta altura se estarán preguntando a que me quiero referir puntualmente, y es al trabajo que están realizando con el espejo de agua de India Muerta. Evidentemente eligieron el camino difícil y tal vez el más antipático, el que describimos en 2º lugar, pero seguramente el único que va a permitir tener una gran “tararira” para que pesque algún nieto o nieta que espero me acompañe cuando ya no me sea tan fácil manejar mi equipo. Por todo esto es que quiero felicitarlos y darles ánimo para continuar y más aún respaldarlos a la hora de que alguna conocida publicación los ataque. Es claro que ello demuestra que se puede “escribir con la mano y borrar con el codo” ya que en esa publicación en repetidas oportunidades he leído de la necesidad de preservar los recursos, de impedir la pesca comercial, y tal vez hasta aplaudir el cuidado de algunos espejos por nuestros vecinos argentinos, donde claramente se especifica qué se puede pescar, cuanto y como. Está muy bien ya que se trata de cuidar. Pero ¿cómo?, ¿y a ustedes se los critica por hacer lo mismo? No podemos permitir que una vez más “ los Maracanaces que vienen del pueblo“ opinen de aquello que seguramente no se detuvieron a analizar, envalentonados por el primer chispazo de disconformidad sustentado en el que alguien cumpliendo con su deber les recordara que para pescar allí había un reglamento. Si, que “sepan los señores” que aquí cuidamos, y bien, y no vamos a permitir que aquello que ha implicado tiempo, esfuerzo, sacrificio y hasta seguramente algún dinero de ustedes sea desprestigiado por el simple berretín de no estar de acuerdo. Me consta que no solo ustedes han estado jugados a este proyecto y que desde el logro de que se suspendieran los permisos de pesca comercial que depredó totalmente la pesca para beneficio económico de tres o cuatro y que en definitiva seguramente no dejó nada ni siquiera para los pobladores del lugar, hoy vemos un frente de personas convencidas de que este proyecto nos va a devolver los ejemplares que en otras épocas eran la rutina. Para que no olvidemos lo que nuevamente podemos tener es que te estoy enviando esta foto de un bonito ejemplar obtenido en India Muerta antes de la depredación. Sabrás disimular la pinza pero en aquel momento no era fácil conseguir el instrumento adecuado.
Dejo para otro momento la charla pendiente sobre los artificiales. A medida que uno encuentra diferentes dificultades se le ocurren cambios o diseños diferentes para así poder acceder a las piezas de tal o cual lugar que no logramos con los señuelos de aquella caja sobre la que tantas veces nos preguntamos ¿para qué tantos? Un ejemplo es el que está en la foto, el que si bien no se ve claramente tendremos oportunidad de valorarlo y discutir sus posibilidades. Bueno, me despido con un gran abrazo en el convencimiento de que nuestro departamento requiere de aportes que hagan a su progreso como lo hacen ustedes para lo que envío mi pequeño grano de arena.
Dr. Raúl Artigalás |
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