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Aurélio:
1.Bras. Zool.
Pez Teleósteo, Caracídeo (Hoplias malabaricus), distribuido por todo el Brasil.
Tiene el dorso negro, los flancos pardo-oscuros, abdomen blanco, manchas oscuras
irregulares por todo el cuerpo y está desprovista de la aleta adiposa. Sus
dientes son muy cortantes, es carnívora y está considerada como uno de los
mayores enemigos de la piscicultura. Largo hasta 40 cms (Sin:
dorme-dorme, maturaqué, robafo, rubafo. Otras var. Tararira y tarira)
Nadie defiende a la Hoplias malabaricus. Por lo que sé, no esta protegida por
ninguna regla de defensa y además está considerada un pez menos noble por
algunos puristas de la carnada artificial y aún por veteranos “linguiceiros”.
Tal vez por eso pueda ser encontrada en cualquier palmo de agua dulce del Brasil
entero y salvar muchas pesquerías de aquellos que la tienen como buena
adversaria.
Como dije, es fácilmente encontrada en ríos y lagunas, teniendo preferencia por
los remansos donde ciertamente en una cacería difícilmente deja escapar una
presa. Cuando está bien alimentada parece buscar lugares mas rasos donde puede
ser encontrada en un verdadero estado de somnolencia en el que muchos ribereños
les gusta cazarlas con fijas o hasta con golpes de facón.
Su cuerpo longilineo y casi cilíndrico dotado de escamas resbaladizas le permite
alcanzar grandes velocidades en el ataque y saltos espectaculares cuando ha sido
enganchada.
Con una cabeza enorme y una boca dotada de una gran estructura ósea, puede
alcanzar 70 cms. de largo y 5 o 6 kilos de peso. Es ciertamente uno
de los peces más voraces de nuestra fauna acuática en agua dulce.
No hay que confundirla con el
Trairão
(Hoplias lacerdae), que no es como su nombre lo puede indicar una tararira
de las grandes y si otro pez de la misma familia, que por algún designio del
creador solo puede ser encontrado en la Cuenca Amazónica y en el río Ribeira do
Iguape.
Luego de las presentaciones vamos a los hechos:
A pesar de ser como dije un pez fácil de encontrar, pescarlo deportivamente
también requiere de algunas preparaciones y cuidados que ciertamente
rendirán un número mayor de ejemplares capturados y por favor también
deportivamente sueltos.
Creo que la elección del lugar es de los puntos más importante para su
pesca, que puede ser hecha tanto en la costa con la llamada “vara caipira”,
línea de mano o con caña y reel frontal o rotativo, como embarcado con
lances junto a las márgenes dotadas de vegetación u otras estructuras,
principalmente al amanecer o al atardecer.
El silencio será siempre la diferencia para una buena o mala pesquería que puede
ser hecha con carnada natural (de preferencia viva) o con carnada artificial
principalmente las de superficie donde podremos apreciar sus formidables
ataques.
Con carnada natural es preciso usar un líder de 10 0 15 cms,
pudiendo ser de acero común o el flexible recubierto de plástico.
Para carnadas artificiales normalmente el tamaño de la misma ya protege la línea
y basta dotarlas de un buen snap.
Acostumbraba pescarlas de las dos maneras, ahora pudiendo escoger lo hago
con mosca.
Con artificiales uso normalmente varas de 5´6´´ (5 pies y 6
pulgadas) de largo y acción 10 lb a 20 lb, con línea 0.30 o 0.40, de acuerdo a
las posibilidades de enganches o no, y como carnada le doy
preferencia a las Zaras modificadas y a los “João
Pepino” en colores cromados, sin olvidar sustituir los anzuelos triples
originales por modelos “four strong” con puntas siempre afiladas.
Dependiendo de la preferencia del pescador, Poppers, Stiks y Plugs de hélice
también pueden ser utilizados con suceso.
Con carnadas naturales (mojarras, caras o filetes de otros peces), uso un
líder de cable de acero flexible de 40 lb, recubierto con plástico,
y plomada oliva de 20 grs..
Anzuelos Nº 5/0, 6/0 o 7/0 dan buenos resultados. En la Amazonia al haber
posibilidades de encontrar un
Trairão,
se debe utilizar como mínimo un anzuelo del 10/0.
Para permitir sobrepasar el mentón y agarrarlo por detrás del mismo, uso cable
de 40 lb no tanto por el tamaño del pez sino para minimizar las eventuales
dobladuras y torsiones.
Luchadora por excelencia, para pescarla no puede faltar un buen copo que
conforme al tamaño de los ejemplares capturados, volverá fatalmente destruido de
la pesquería por las dentelladas o mordidas que terminan por lacerar la red de
nylon.
Acostumbro a minimizar este problema utilizando un pequeño bichero en el mentón
(maxilar inferior), de afuera hacia dentro.
Otro equipo que no puede faltar son dos buenos alicates, uno para inmovilizar la
cabeza del pez cuando sea necesario y el otro para retirar el anzuelo o el
artificial.
Después de esta charla, que espero no haber hecho en vano, cuando quieras
divertirte un poco o estrenar aquel reel nuevo, regalo dado a la esposa con
segundas intenciones, que tal si visitas aquella laguna cercana.
Ciertamente a las tarariras les gustará el embate.
Nota: encontrado el lugar adecuado, debe “batírselo” en sucesivos tiros
cubriendo todos los puntos de izquierda a derecha o viceversa,
evitando alborotar el pesquero con tiros desordenados que fatalmente espantarán
a los peces.
Texto y
fotografías: A.C.Cravo
E-Mail: acarloscravo@uol.com.br |