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La pesca no solamente nos
proporciona momentos de esparcimiento y distracción, si no que nos permite
mantener vigentes a través de los años, innumerable cantidad de recuerdos y
experiencias.
Recuerdo una tarde de calor
sofocante, en el mes de diciembre del año 68, en esa época era competidor del
Club de pesca "La Marejada" de Montevideo, me encontraba jugando una partida de
naipes junto a dos compañeros del club. La pesca costera se encontraba
sensiblemente disminuida, debido a una gran invasión de aguas dulces y barrosas
provenientes del Río Uruguay. Nuestro compañero Norberto Lestón, que practicaba
el Spinninig en el interior del país, en la zona de Sarandí del YI, esa tarde
nos invitó para hacer las primeras experiencias con la Tararira, en la modalidad
de Spinning.
La zona de las areneras de
Carrasco fue el lugar elegido en esa oportunidad, teniendo en cuenta su cercanía
y los comentarios de los lugareños, los cuales nos indicaban sobre la presencia
en cualquiera de los lagos, de un buen número de tarariras y otras especies.
Nuestro equipo para esa
oportunidad, se componía de una gama muy reducida de cucharas ondulantes y
pescados de goma articulados. En mi caso, el equipo constaba de una caña de
fibra de vidrio telescópica 2,30 mts, bastante flexible, de acción media, caña
que utilizaba para las competencias de escollera, un reel frontal pequeño
cargado con nylon o,25 mm y además 2 pequeñas cucharas ondulantes de color rojo
y raya blanca transversal.
Como buenos principiantes,
elegimos un lago de aguas transparentes y profundas con escasa vegetación y
comenzamos a recorrer efectuando lances a intervalos en la parte más limpia y
profunda. La verdad que luego de una hora de sucesivos lances sin obtener
respuesta, nuestro entusiasmo inicial había decaído en gran parte.
En determinado momento,
comencé a lanzar mi pequeña cuchara de forma tal que al accionarla, esta se
desplazara en forma paralela a la costa, de esa forma podía seguir el
desplazamiento de pequeños cardúmenes de mojarritas y madrecitas que se
encontraban en el borde menos profundo del veril, era evidente que algo ubicado
en la parte más profunda del mismo los mantenía nerviosos. De pronto en
uno de los lances, sentí como si la cuchara se hubiera enganchado en un tronco,
comencé a tensar la línea y !!vaya sorpresa¡¡, el presunto "tronco" empezó a
pegar violentos tirones que doblaban la puntera de la caña.
Quedé paralizado sin poder
reaccionar, súbitamente estalló la superficie del agua hasta ese momento
completamente planchada, de pronto apareció frente a mi la cabeza de una
respetable tararira.
Ante mi asombro, el pez se
sacude violentamente con medio cuerpo fuera del agua, abre su desmesurada boca y
escupe la cuchara con gran facilidad. Sigo paralizado por unos segundos y
reacciono con una mezcla de asombro, nervios y taquicardia, seguidamente, le
pregunto a uno de mis compañeros que se encontraba cerca, si logró ver y me
responde también asombrado: !!la vi, la vi, te escupió la cuchara¡¡
El hecho me causó una fuerte
impresión. Nunca había vivido una experiencia igual.
De allí en adelante, la
inquietud que poseía por conocer y practicar nuevas técnicas de pesca, en cierto
modo para matizar la rutina de las competencias a las cuales era un gran adepto,
fue cambiando en la medida que comencé a practicar la técnica del spinning,
alcanzando una conciencia diferente respecto al deporte de la pesca.
Entendí, que no siempre lo
más importante es la cantidad de piezas que se obtienen, sino la emoción que se
vive en la lucha con el pez, en brindarle oportunidades y superarlo,
conociéndolo o recurriendo a la técnica, la astucia y la imaginación.
| He llegado
a la conclusión, que la pesca de La Tararira en la modalidad del spinning, se
halla al alcance de cualquier aficionado que posea algunas nociones elementales
de pesca y que esté dispuesto a vivir la emoción que implica ese desafío.
La Tararira es fácilmente
ubicable en pequeños cursos de agua, arroyos lagunas y areneras, esos lugares
son los más indicados para iniciar la práctica de su captura en la modalidad del
spinning. Hace falta poseer el equipo adecuado y alcanzar la necesaria precisión
en el lance, que a veces se hace engorroso cuando es preciso ubicar el
artificial en zonas difíciles y reducidas, en las cercanías de los juncos, en
los limpiones de la "gambarrusa" sin enganchar nuestro artificial.
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Pero todos estos detalles y
otros más que implican la práctica del spinning, los desarrollaremos en futuras
notas, donde junto con el relato de diversas experiencias informaremos sobre los
aspectos técnicos.
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